Caracas.— La ministra del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, presentó el balance general del proceso del Sistema Nacional de Ingreso (SNI). En el encuentro se resaltó la asignación de 237.754 estudiantes a diversas instituciones del país y se anunciaron nuevas medidas estratégicas de infraestructura, revisión de promedios, asignaciones por mérito académico, convenios educativos y mejoras laborales docentes.

Reconocimiento a los nuevos asignados y contexto internacional
Durante la presentación, la ministra Ana María Sanjuán felicitó a los 237.754 bachilleres asignados en esta fase y ratificó el compromiso del Estado de acompañarlos mediante nuevas propuestas que serán detalladas en los próximos días por la viceministra Génesis Garvett. Asimismo, se contextualizó la complejidad de los sistemas de admisión a nivel global y regional, comparando las dinámicas de selección con modelos internacionales como el de Argentina (ciclo básico común), Estados Unidos y el examen Gaokao de China. Se enfatizó que la política universitaria venezolana se orienta a asegurar una cobertura adecuada, equidad en el acceso para los sectores más vulnerables y la preservación de la calidad académica.

Marco legal y evolución de la oferta universitaria
El análisis del proceso se fundamentó en el marco legal vigente, haciendo referencia a los artículos 20 (numeral 6) y 26 (numeral 9) de la Ley de Universidades, los cuales facultan al Consejo Nacional de Universidades (CNU) y a los consejos universitarios para definir las metas de formación y la oferta de plazas de primer año. De igual forma, se repasó el histórico de expansión de la educación universitaria en el país y la evolución de los mecanismos de ingreso, recordando que la última Prueba de Aptitud Académica funcionó en 2008, señalando los esfuerzos institucionales para superar las tensiones históricas que generaban los comités de "Bachilleres Sin Cupo".

Balances cuantitativos del proceso de selección
El proceso correspondiente a este periodo cerró con 397.556 aspirantes inscritos ante una oferta inicial de 363.971 cupos. Como resultado, 237.754 bachilleres fueron asignados —cubriendo el 65 % de la demanda— y 71.557 obtuvieron certificados dirigidos a opciones privadas, la Misión Sucre e instituciones de seguridad. Finalmente, quedan 139.199 estudiantes por asignar, una cifra que asciende a 144.000 aspirantes que se suman a quienes no ingresaron en los procesos de 2024 y 2025.
La asignación priorizó el mérito académico mediante un algoritmo multinivel. Se garantizó el ingreso directo a 432 estudiantes con promedio perfecto de 20 puntos, 15.534 bachilleres con promedios de 19 puntos, 41.243 pertenecientes a los 10 mejores promedios de planteles públicos y 8.833 de planteles privados, contemplando además asignaciones por comunas, grupos étnicos y personas con discapacidad.

Universidades y carreras con mayor asignación
Entre las casas de estudio que absorbieron el mayor número de asignaciones destacan la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada Nacional (UNEFA), la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos, la Universidad de las Ciencias de la Salud Hugo Chávez Frías, la UNELLEZ, la Universidad del Zulia, la UNEXCA, la Universidad Nacional Francisco de Miranda, la Universidad Bolivariana y la Universidad de Carabobo. En cuanto a las diez áreas del conocimiento con mayor volumen de asignación, la lista estuvo encabezada por Administración, Contaduría Pública, Medicina, Informática, Medicina Integral Comunitaria, Fisioterapia, Medicina Veterinaria, Turismo, Ingeniería de Sistemas e Ingeniería Mecánica.
Desbalance entre oferta y demanda en áreas de alta solicitud
Durante la exposición se abordó la brecha existente entre las aspiraciones de los estudiantes y la disponibilidad real ofertada por las instituciones, registrándose una demanda total acumulada de 1.580.022 opciones seleccionadas frente a los 363.000 cupos disponibles. Un ejemplo de este cuello de botella se observó en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde más de 50.000 estudiantes solicitaron ingreso pero la institución ofertó solo 3.800 cupos (teniendo una capacidad instalada de 11.000). En cuanto a las carreras más demandadas del país, la lista la encabezó Medicina (con 90.153 solicitudes), seguida de Administración, Fisioterapia, Derecho, Medicina Veterinaria, Psicología, Contaduría Pública, Ingeniería Mecánica y Enfermería.

Evaluación del mérito académico y detección de contingencias
Las autoridades desmintieron versiones sobre la asignación de cupos sin criterios de rendimiento, detallando que más de 190.000 plazas fueron otorgadas a estudiantes con promedios comprendidos entre los 15 y 20 puntos, mientras que de los estudiantes con promedios entre 11 y 11,9 puntos solo ingresaron 1.000 al sistema en carreras no saturadas. De igual forma, el informe técnico permitió identificar dos contingencias principales: una saturación tecnológica en la plataforma de consulta (en vías de solución junto al Ministerio de Ciencia y Tecnología) y la exclusión no deseada de aspirantes de alto rendimiento. Específicamente, se detectó que 1.297 estudiantes con promedio de 19 a 19,9 puntos y 6.425 estudiantes con promedio de 18 a 18,99 puntos quedaron fuera de sus seis opciones. En el caso de Medicina, 504 bachilleres de 19,9 puntos no lograron ingresar, así como 147 en Ingeniería, 120 en Odontología, 94 en Psicología, 57 en Derecho y 30 en Administración.

Anuncio de nueva convocatoria y plan de soluciones
Como respuesta inmediata para brindar oportunidades a quienes no lograron cupo, la ministra Sanjuán anunció que se evaluará junto con las universidades la apertura de una nueva convocatoria del SNI en un lapso de seis meses, orientada a absorber a los estudiantes y resolver los casos pendientes de altos promedios. En este marco, el Ministerio presentó una hoja de ruta con soluciones concretas que incluye un exhorto a las universidades para garantizar el ingreso de los bachilleres rezagados con promedios de 18 y 19 puntos, así como la asignación de terrenos tras el Hospital Universitario de Caracas para construir las nuevas sedes de las escuelas de Nutrición, Salud Pública y Bioanálisis de la UCV. Además, se implementará un plan conjunto para nivelar las cohortes atrasadas de 2020 y 2021 en Medicina y se instalarán mesas de trabajo en el CNU para armonizar el currículo de las siete facultades de Medicina del país. Finalmente, la estrategia contempla un convenio con el Ministerio de Educación para automatizar la carga de notas de quinto año desde el bachillerato —evitando la caída de promedios de excelencia— y la formación de orientadores vocacionales desde el primer año de educación media para guiar la selección de carreras.

Impulso a una nueva Ley de Universidades y reivindicaciones docentes
En la recta final del balance, la ministra Sanjuán hizo una convocatoria abierta para construir un acuerdo nacional que derive en una nueva Ley de Universidades, discutida en el CNU y elevada a la Asamblea Nacional para adaptar el sistema a la era tecnológica, y erradicar la exclusión. Finalmente, en materia laboral, se anunció la incorporación de los profesores contratados al beneficio del bono académico, así como la inclusión de los profesores a tiempo convencional a partir del próximo mes, garantizando el fortalecimiento de las capacidades docentes y el acompañamiento académico del sector universitario. Durante la alocución, la titular del despacho estuvo acompañada por la viceministra Génesis Garvett, la viceministra Socorro Hernández y el director adjunto de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu), Ricardo Ríos.
